ARMAS ARROJADIZAS SECUNDARIAS EN LAS LEGIONES

Además del pilum, y como hemos visto ya con la honda el ejército romano adoptó otras armas arrojadizas más ligeras, con el fin de hostigar al enemigo justo antes de entrar en cuerpo a cuerpo.

El Verutum

Punta típica de un Verutum

Verutum (en plural, veruti) es el término latino que utilizaban en la Antigua Roma para hacer referencia a una jabalina corta utilizada por el ejército romano. Este arma fue adoptada de los samnitas y de los volscos.

El verutum era utilizado por los vélites para labores de hostigamiento en el periodo republicano de las guerras púnicas, en lugar del pilum más pesado que usaban los hastati y los principes para hacer daño al enemigo antes de enfrentarse en combate cuerpo a cuerpo. El verutum probó ser muy efectiva en la batalla de Zama contra los elefantes cartagineses (202 a.C).

La longitud del verutum era de unos 1,1 metros de largo, mucho más corto que los 2 metros del pilum. Su punta medía alrededor de 13 centímetros de largo, y podía ser completamente de hierro o simplemente estar revestida de metal. Existen variantes de solo 80 cm y del grosor de un dedo.

Con las reformas militares de Cayo Mario en el 107 a.C se eliminaron todas las subcategorías de legionarios iniciando un proceso de homogeinización. Todos los legionarios recibían el mismo equipo del estado y cumplían entera y únicamente la función de infantería media. Los vélites del periodo republicano quedaban disueltos y la verutum pasaba a ser usada por la Auxilliae, compuesta por aquellos reclutas de los territorios conquistados que no tuvieran la ciudadanía romana, y que desempeñarían las funciones de escaramuzadores, arqueros e infantería ligera.

Los vélites republicanos y sus herederos auxiliares en el periodo imperial llevaban un haz de entre 3 y 7 veruti, un escudo redondo o parma y un gladius corto de unos 74 cm.

El equipo de estos escaramuzadores depende del periodo. En el periodo republicano los vélites normalmente carecían de armadura y se cubrían la cabeza con pieles de zorro. En el periodo imperial tenían derecho a adquirir el mismo equipo de cualquier auxilia, es decir, casco e incluso cota de malla.

Plumbata


La plumbata (plural plumbatae) era un dardo reforzado con peso de plomo empleado en el ejército romano, de aspecto similar a una flecha. La caña de madera tenía una longitud normalmente entre 30 y 60 cm.

Las primeras referencias de este arma arrojadiza se remontan a la Grecia clásica en torno al 500 a.C. No volvemos a saber mucho de su uso hasta que el autor Vegetio en “De Re Militari” hace una gran descripción de estas armas, que podían ser colocadas tras los escudos para ser arrojadas por la infantería tardorromana. El escrito anónimo del siglo IV d.C “De Rebus Bellicis” también ofrece un diseño de este dardo, con un peso acoplado en el mango, y que fue corroborado por los hallazgos arqueológicos.

Las tropas bizantinas siguieron empleándolos hasta el siglo VII. d.C.

Había varios sistemas para arrojarlas, mediante un “propulsor” de madera (similar al de las jabalinas de algunos pueblos paleolíticos), o en parabólico (como si se estuviera jugando a la petanca, pero apuntando más alto).

Por su compacto tamaño, cada soldado podía llevar varias de estas tras el escudo y así arrojarlas cuando el enemigo se pusiera dentro de rango.
_________________

0 comments on “ARMAS ARROJADIZAS SECUNDARIAS EN LAS LEGIONESAdd yours →

Deja un comentario