Signacvlvm

Cuando un aspirante quiere entrar a formar parte de los ejércitos de Roma debe superar una serie de pruebas denominadas en general probatio. Estas pruebas determinan las actitudes que el aspirante tiene para poder entrar en el ejército y que unidad sería más idónea para el. Consta de varias pruebas divididas en dos partes la primera parte es la prueba documental en la cual el aspirante debe probar qué es un ciudadano romano, y que cuenta con el favor algún personaje la sociedad romana con una cierta cantidad de influencia, esto se conseguía como era habitual en Roma pidiendo favores a algún magistrado o señor de alta alcurnia. En esta prueba también se comprobaba que el aspirante no fuera esclavo ni profugo ni que estuviera huyendo de un matrimonio. Una vez determinada su actitud documental, se realizaba una prueba física en la que se comprobaba el estado físico del recluta, su perfecta visión, sus dotes atléticas y su resistencia al dolor, así como su sumisión a los castigos físicos. Sí el recluta pasaba esta segunda prueba se le realizaba un meticuloso estudio de su cuerpo en busca de señales identificativas cicatrices etcétera que se notaba meticulosamente y en ese momento tras asignársele la Legión o el cuerpo en el que iba a servir realizaba un juramento el que aceptabas hervir durante 25 años y aceptaba los castigos físicos e incluso la muerte a manos de sus superiores y se comprometía a no desertar. Tras el juramento se le entregaba un signaculum, qué es una pequeña moneda de bronce o de plomo donde estaba inscrito su nombre su cohorte y su legión que debía llevar en todo momento en un saquito en el cuello. Es el antecedente de las chapas de perro dog tags que hoy en día portan los militares.