Legiones Romanas

 

OrganizaciÓn del ejercito romano:

Una legión estaba formada por 60 centurias. Cada centuria con 80 legionarios al mando de un centurión. Las centurias se agrupaban en manipulos (2 centurias). 3 manipulos o 6 centurias formaban una cohorte de 480 hombres (la unidad mínima de combate romana). Había 10 cohortes por Legión, en total 4.800 milites. La primera cohorte estaba formada por 5 centurias dobles.

Se le sumaban 120 soldados de caballería (equites), agrupados en turmae (grupos de 30 hombres) al mando de 3 Decuriones.

La tropa legionaria componía el grueso de una legión. Tenemos dos tipos de legionarios (miles), los munifex (eran la mayoría) y los inmunes que no realizaban trabajos físicos en los campamentos o la guarnición. Solían ser especialistas (albañiles, guarnicioneros o soldados veteranos premiados por su buena conducta).

Los legionarios eran hombres jóvenes, entre 17 y 23 años, aunque la conscripción comprendía hasta los 46 años. Hay noticias de legionarios con 13 años y otros de 35.

La mayoría provenían del mundo rural y sus origines eran espurios, por lo que obtenían la ciudadanía romana en el momento del alistamiento. En la época de Augusto se exigía ser hombre libre para alistarse, pero ser romano no era un requisito necesario. Las unidades auxiliares se nutrían de tribus conquistadas que no gozaban de entidad legal romana. La estatura media debía de ser de 6 pies romanos (1,77 m.), pero la realidad era muy distinta y se aceptaban hombres de cualquier estatura. Los legionarios realizaban dos juramentos (sacramentum). Uno era de obediencia al Cónsul y el otro de fidelidad a su centuria “nunca abandonare a los camaradas para salvar mi vida, jamás abandonare mi puesto en la línea de batalla, excepto para recoger un arma, atacar al enemigo o salvar a un compañero”.

Los legionarios se agrupaban en el llamado contubernium, una unidad de 8 hombres que dormía, comía, se adiestraba y combatía en la misma hilera. La tienda de campaña del contubernio se llevaba en la mula del pelotón (a la derecha, tienda para un contubernio perteneciente y fabricada por nuestra Asociación Cultural Kérberos).  Cada legión disponía de numerosos esclavos y era acompañada por una multitud de artesanos, comerciantes, prostitutas y familiares no legales (los legionarios tenían prohibido el matrimonio, pero era una practica autorizada extraoficialmente). Estas gentes se agrupaban fuera de los campamentos, en las llamadas cannabae.

El sueldo anual, en la época del principado de Augusto, era de unos 900 denarios anuales (un denario son 4 sestercios) para un legionario raso (miles). El tessarius y el Cornicen 1350 denarios, el Optio y el Signifer 1800 denarios, el Aquilifer 2700, un centurión 15.000 denarios y el Primipilus 60.000 denarios. De estas cifras se descontaban el equipo, la vestimenta, el entierro, los alimentos y una cantidad para la caja de la Legión. Es posible que pocas veces recibieran su salario integro. Al licenciamiento recibían una paga de 3.000 denarios y terrenos habitualmente pantanosos o poco productivos llamados granjas, como nos describe Tácito.

El ejercito romano en la republica tardía.

 

En el año 108 a.C., Cayo Mario es elegido Cónsul y transforma las Legiones en una herramienta de guerra más moderna e implacable. Incluye el alistamiento forzoso de las masas de romanos sin tierras (hasta ese momento sólo los que pudieran costearse su equipo eran alistados). Ofreció a los soldados un sueldo, equipo proporcionado por el Estado y la oportunidad de llevarse parte del botín de las campañas. El periodo de servicio era de 16 años, en la época de Augusto se aumento a 20, más otros 5 de voluntario veterano.

Fue el inicio de los ejércitos profesionales romanos, anteriormente se reclutaban para cada campaña especifica.

Los tres tipos de infantería (Hastati, Princeps y Triari que formaban en triple aciex, 3 filas), fueron unificados en un sólo tipo de soldado.

Las unidades extranjeras aliadas (que combatían independientemente y con su propio equipo, supervisadas por romanos y mandadas por sus líderes naturales) pasan a ser unidades auxiliares, organizadas al modo romano y equipadas y adiestradas al modo legionario, mandadas por romanos. Estas unidades estaban formadas por hombres sin la ciudadanía romana (cives romanus), que les era concedida al licenciarse.

Las legiones de Mario llevaban una impedimenta de 500 mulas, una por cada 8 hombres y los legionarios cargaban con todo su equipo personal y una ración para 15 días (unos 21 kg. de peso), estos soldados fueron apodados “muli mariani”, las mulas de Mario.

En los años del principado de Augusto existían 23 Legiones. La I Germanica, II Augusta, III Augusta, III Cyrenaica, III Gallica, III Macedonica, III Scythica, Legio V Alaudae, V Macedonica, VI Ferrata, VI Victrix, VII Claudia, VIII Augusta, IX Hispana, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, XII Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Gallica, XVII, XVIII, XIX (estas tres fueron aniquiladas en Teotoburgo y sus numeros nunca más se reutilizaron), XX Valeria Victrix, XXI Rapax, XX Deiotariana.

Tácticas en la batalla

Las legiones en la época de Augusto usaban líneas múltiples de batalla con reservas.

El ejemplo típico es la formación Triple Aciex con 4 cohortes en el frente, 3 detrás y otras 3 en la extrema retaguardia, formando un damero.

La primera línea de cohortes combatía, reforzada por la segunda, con la tercera realizando acciones de flanqueo o logísticas.

También se conocen despliegues en una, dos y hasta cuatro líneas, siendo estas formaciones adaptables. A veces las cohortes u otras subunidades, combatían separadas de sus legiones y eran llamadas vexillatio (destacamentos).

Cuando las centurias luchaban en orden abierto disponían sus filas al tresbolillo con un frente de 10 hombres (los contubernium de la centuria), aunque se podría duplicar o reducir este frente. Esta formación estaba destinada a romper la carga enemiga actuando como un rompeolas que dispersa al contrincante en múltiples direcciones.

Un legionario disponía de unos 2 metros cuadrados de espacio a su alrededor para la lucha. El frente de una centuria podía ser de unos 20 metros y el de una legión podía llegar hasta los 800 metros en una formación lineal.

En orden cerrado de combate se unían más las filas e hileras, dejando el espacio mínimo entre los legionarios. Este procedimiento se usaba para cargar sobre el enemigo. Las legiones eran flanqueadas en combate por sus cohortes auxiliares de forma habitual.

Los soldados romanos preferían luchar en terrenos amplios, llanos y secos para disponer de espacio de maniobra. Sus líneas de batalla no eran continuas, dejaban espacio entre centurias y cohortes para dar flexibilidad y no producir apelotonamientos que eran contraproducentes con la táctica manipular romana. La caballería y las tropas auxiliares solían cerrar estos huecos puntualmente.

Personal de la Legión

Cada legión tenía el siguiente personal:

El legado (legatus legionis)

Era el comandante de la legión. Generalmente era nombrado por el emperador, anteriormente debía haber sido tribuno por un periodo de 3-4 años, tenía que ser senador con unos treinta y pico años. Normalmente vestía con coraza musculada bien de bronce para la guerra o bien de cuero, con un adorno en el pecho; encima llevaba una capa morada y una banda morada en la cintura, llevaban pteruges (tiras que cuelgan de la cintura) blancos.
 

 

 

 
Los tribunos (tribunus militum)

Había seis tribunos, uno del orden senatorial o laticlavius, que era el segundo jefe de la legión, que se distinguía por una franja ancha de color púrpura, tenía unos veinte y pico años y a veces con muy poca o ninguna experiencia militar. Vestía de forma similar al legado con una coraza musculada bien de bronce o de cuero blanco sin adorno en el pecho, una capa morada y una banda morada a la cintura. Había otros cinco tribunos de clase media-alta u orden ecuestre nombrados por el legado y se denominaban angusticlavi que llevaban una banda roja estrecha en la cintura. Todos llevan una capa roja, tenían que haber tomado parte en campañas anteriores, y formaban una especie de estado mayor sin tareas específicas. Se les podía dar el mando de 2 cohortes.

 
Prefecto del campamento (praefectus castrorum)

Era un oficial de avanzada edad, que normalmente había sido previamente un primus pilum y sus funciones eran las siguientes:

Elegir el campamento, su trazado y formación. Cuidar de la defensa del campamento con construcción de fosos y empalizadas. Inspeccionar todo el material de la legión incluyendo las máquinas de guerra como las catapultas, ballestas, arietes y las ambulancias de los heridos. Atender al aprovisionamiento de los legionarios y de la caballería. Era elegido por el cónsul o el emperador entre los oficiales más antiguos y experimentados.

 Primus Pilus

El primus pilus también llamado primipilo era el centurión de la primera centuria de la primera cohorte de una legión romana. A sus órdenes se encontraban todos los demás centuriones y soldados de la legión y por encima de él solo estaban el legado de legión (legatus legionis), el tribuno laticlavio y el prefecto del campamento (praefectus castrorum). Por su experiencia participaba en las reuniones del Estado Mayor. El cargo de centurión primus pilus se ejercía por un solo año, transcurrido el cual la mayoría de los primipilos eran licenciados e ingresaban en el orden ecuestre, como caballeros romanos, lo que les daba derecho a participar en la vida de la comunidad urbana en la que se instalasen y a aspirar al cursus honorum de los equites romani, o bien a asentarse en Roma y asesorar directamente al emperador y sus generales. Sin embargo, unos pocos primipilos permanecían en el ejército, bien en el rarísimo rango de primus pilus bis, o bien como praefectus castrorum de una legión. Llevaba pteruges blancos como los mandos de la legión y capa roja.
 
Aquilifer

Era el soldado que llevaba el Aquila, que era el estandarte de la legión, que debía ser protegido y salvaguardado a toda costa. Para una Legión, perder su estandarte era el mayor deshonor. Sobre el casco llevaba una piel de león, y se protegía con un pequeño escudo circular.
 
 
 
 

 

Imaginifer

Era una clase de signifer que portaba la imago o la imagen del emperador. Este cargo fue establecido a partir de la implantación del culto imperial durante el reinado de César Augusto. La imago era un retrato tridimensional del emperador hecho de metal labrado que portaba sólo la cohorte principal.
 

Cuerpo de especialistas

Le legión incluía además incluía un cuerpo de unos 600 hombres que no participaba en la batalla, estaba formado los inmunes o especialistas. estaban exentos de los trabajos más pesados, y que realizaban unas tareas concretas según su cualificación especifica. Esta cualificación les colocaba por encima de sus compañeros no sólo en lo que al trato se refería, sino en cuanto a la paga, que solía ser el doble que la del milites o soldado raso, pero inferior a la del optio. En lo que respecta al trato tenían la misma consideración que los suboficiales si bien carecían de mando.

Dentro de esta categoría se distinguían entre otros: los escribientes, los armeros, los ordenanzas, los carreteros, los sanitarios y los guardias del cuartel general, equivalentes estos últimos a la actual policía militar. Con el tiempo los inmunes terminaron siendo integrados en unas centurias logísticas que dependían de la Primera Cohorte, motivo por el que ésta siempre, contaba, al menos sobre el papel, con el doble de efectivos que las restantes cohortes de la Legión.

Escribientes

Dependían del tessesarius y se ocupaban, entre otros asuntos del papeleo, de la contabilidad, de los suministros, del control de las tierras y de los negocios de la Legión. Además, tanto el tessesarius como los escribientes a su cargo ejercían labores de notarios y registradores de la propiedad para con los soldados y sus familias.

Armeros

Es de sobra conocido que el arma más importante del legionario era el pilum, el cual constaba de dos partes, una de madera y otra de metal unidas por pasadores, uno de ellos metálicos y el resto de madera. El pilum tenía la doble característica de ser a la vez un arma desechable y reutilizable. Cuando el pilum, tras ser lanzado impactaba contra su objetivo, los pasadores de madera se rompían inutilizando el arma, la punta de madera se doblaba. Sin embargo, después de la batalla los pila se recogían y se reparaban sustituyendo los pasadores rotos por otros nuevos, con lo que el arma podía volver a ser empleada. De ésta y otras labores relacionadas con el armamento se ocupaban los armeros.

Sanitarios

 
Todas las Legiones disponían de un hospital (valetudinarium) fijo en su cuartel base, y de un hospital de campaña que las acompañaba en todos sus desplazamientos. El prefecto del campamento tenía entre sus atribuciones el mando logístico del primero de estos hospitales, el fijo, mientras que el mando técnico correspondía a un médico civil, que solía ser el médico particular del cónsul o legado y, habitualmente, de origen griego o un veterano de la legión.
 

Por otro lado, en cada centuria existía un legionario capacitado para practicar los primeros auxilios, y que sin dejar de ser combatiente desempeñaba su labor durante o después de los combates.

A su vez, en el hospital del campamento había unos sanitarios con mayor nivel de cualificación. Estos sanitarios, procedentes de los milites, recibían distintos nombres según el papel que desempeñaban:

  • Optiones valetudinarii: enfermeros encargados del hospital.
  • Qui aegris praesto sunt: literalmente, aquellos que ayudan a los pacientes.
  • Seplasarius: los farmacéuticos.
  • Pequari: los veterinarios.

Otros

También había comerciantes y artesanos como agrimensores, plumbarii (los que trabajaban el plomo), carpinteros, albañiles, herreros, sastres, etc.

Las cohortes

Siguen siendo formadas por 6 centurias (6 x 80 legionarios) con un total de unos 480 hombres sin incluir los mandos, (cohortes de la 2 a la 10). Desde Augusto a Nerón las cohortes eran exactamente iguales. Pero a partir de Nerón la 1ª cohorte estaba formada por 5 centurias, cada una de ellas formada por 160 hombres, (5 x 160) lo que daba un total de 800 hombres sin incluir los mandos. Las dos últimas centurias podían empleadas para proteger el campamento o como reserva.

La cohorte formaba en tres manípulos, cada uno formado por 2 centurias (2 x 80), conservaban el nombre tradicional de astados (hastati), príncipes y triarios.

Las centurias

Sigue siendo una unidad de 80 hombres (10 Contubernios). Formaba en un cuadro de (10 x 8) hombres, y a veces (20 x 4). Las centurias de la primera cohorte tenían 160 hombres (10 x 16) o (20 x 8). La centuria tenía el siguiente personal: un centurión que era el oficial, un optio o suboficial segundo jefe, un tesserarius o suboficial de seguridad y contabilidad, signifer o suboficial portador del estandarte, un cornicen y 10 Contubernios, además una ballista en un carro o carroballista.

Centurio

 
Mandaba la centuria, era la pieza fundamental de la legión. Se obtenía el cargo después de muchos años de servicio. Los centuriones de la primera cohorte eran los principales y se denominaban los primi ordinis, al centurión de la primera centuria (príncipes) se le llamaba primus pilus, y por tanto el cuarto hombre de la unidad, con acceso directo al legado. Las funciones de los centuriones eran muy variadas, adiestraban a los reclutas, inspeccionaban las tropas, ponían centinelas, marchaban a la cabeza en el campo de batalla e incluso dada su experiencia aconsejaban a los oficiales jefes antes de la batalla.

Como distinción llevaba una capa y el casco con un penacho transversal y el gladius en el lado izquierdo al contrario que los legionarios, llevaban una lorica hamata (cota de malla), o lorica squamata (cota de escamas) sobre la que se ponían las decoraciones o phalerae, llevaba una vara llamada uitis, de madera de vid o de olivo que utilizaba para escarmentar a los legionarios que hicieran mal su trabajo. A la categoría de centurión se accedía automáticamente tras producirse una vacante.

Para ello, se necesitaba haber sido elegido con anterioridad como optio ad spem ordinis, que era el suboficial seleccionado de entre los mejores por el primus pilus. Los centuriones de la primera centuria se les denominaba prius, y a los de la segunda centuria se les denominaba posterior. Conservaron los nombres de la república: pilus prior y pilus posterior triarios, pilus prior y pilus posterior principes, pilus prior y pilus posterior astados o hastati.

 
Optio

Para llegar al cargo de optio o segundo jefe, aunque se necesitaba cierta cultura, lo más importante era demostrar que se poseían determinados valores como la valentía y la sensatez, y haber probado fidelidad al centurión y a los compañeros. Eran los propios milites los que elegían a quienes, según su criterio, reunían estas características, presentándolos a continuación al centurión para que éste, a su vez, eligiera a la persona que debía recibir el empleo de optio o suboficial. Entre los elementos característicos del optio estaba el bastón de mando que llevaba en las formaciones. Este bastón era de madera, medía alrededor de 1,50 metros, y tenía una contera de metal y, en el extremo superior un pomo de plata que simbolizaba el mando del suboficial. El optio también se distinguía porque en su casco lucía plumero o penacho longitudinal, que atravesaba el casco de la parte posterior a la anterior. Esta disposición del plumero no era un capricho, sino que se llevaba así para que los solados localizasen rápidamente al optio. Este suboficial solía situarse en el lado derecho de la última línea de la formación, en paralelo con sus hombres, por lo que cuando éstos giraban la cabeza hacía la derecha podían ver el penacho.
 
Tesserarius

Llamado también suboficial de seguridad y contabilidad. Era un soldado del ejército romano, con la categoría de miles principalis, que se encargaba, en cada centuria, de las tareas de seguridad, especialmente de conocer y fijar la tessera o tablilla o teja de madera cubierta de cera en la que se escribía el santo y seña ordenado por el comandante. Esta tablilla la recibía y custodiaba el tessesarius. También era el encargado de los escribientes que plasmaban las órdenes por escrito, de controlar las necesidades de la unidad o reflejar los gastos en los libros de contabilidad. Dependía del centurión de su centuria a través de su lugarteniente, el optio.

Signifer

Era el portador del estandarte o signum. Era el encargado de transmitir las señales ópticas, para ello movía el signum rítmicamente o le orientaba hacia un lado u otro para indicar a las tropas la acción que debían realizar.
 
 
Llevaba la lorica hamata (cota de malla), o lorica squamata (cota de escamas) a diferencia del resto de los legionarios que empleaban la lorica segmentata. No usaba el pilum, solía llevar el gladius, el pugio y un escudo redondo de 60 cm de diámetro. Llevaban una piel completa de oso o lobo que llevaban extendida cubriéndoles la cabeza y la espalda. Las patas delanteras del animal se anudaban sobre el pecho. Su categoría era la de miles principalis y era elegido por su valor, dominio del oficio militar y honradez. Por ello, también se le encomendaba la custodia de la caja de ahorros de su centuria, que unida a las del resto de las centurias, se custodiaba en el aedes o capilla de los principia del campamento de la unidad, capilla en la que se encontraban los estandartes de cada legión o cohorte auxiliar cuando no salían las tropas al campo. El signum o estandarte de la centuria estaba formado por una asta de madera decorada con discos metálicos o phalerae, que podían indicar bien el número de la centuria de la cohorte (de uno a seis) y las condecoraciones colectivas obtenidas por la centuria, un cartel en el que indicaba la unidad a la que pertenecía -p. ej.- COH IV PRAET, LEG XX VV, COH V AST-, terminaban en una punta de lanza en las unidades auxiliares o en una mano abierta en las legiones y cohortes pretorianas.
 
 
Cornicen

El cornicen (cornicines en plural) era un oficial subalterno en el ejército romano. Su trabajo era saludar a los oficiales y dar las órdenes acústicas a la centuria. Los cornicines siempre marchaban a la cabeza de los siglos, con el tesserarus y el signifer. Los cornicines también se utilizaron como ayudantes de un centurión (como un optio). El cornicen era un duplicario o soldado que tiene el doble de la remuneración básica del legionario que portaba un instrumento musical llamado trompa mediante el que se emitían distintas señales acústicas que eran entendidas por las tropas como órdenes. Llevaban el mismo equipo que el signifer. El instrumento cornicen se fabricaba en tres tamaños. El más grande era asignado al cuartel general de la legión, asignado al Estado Mayor del legado, tribunos y primus pilum. El de tamaño medio era asignado a las cohortes. En las centurias y a razón de un instrumento por cada, eran los más pequeños y manejables.
 
 
En el campamento, las diez tiendas de cada centuria (en color marrón) formaban filas paralelas a la Via Praetoria, que era el eje longitudinal del campamento, con la tienda del centurión (en color rojo) en el extremo. Al fondo se cercaba un espacio para las 20 mulas de la centuria y entre las tiendas de cada centuria quedaba una espacie de patio que se utilizaba para los menesteres de los legionarios. Polibio resalta que, en caso de necesidad, los legionarios podían salir del campamento o acudir a la empalizada o rápidamente, ya que las salidas de los espacios de cada manípulo siempre estaban orientadas hacia una de las grandes vías.

La lucha a nivel del combatiente se centraba en el combate cuerpo a cuerpo con el enemigo, siempre apoyado por sus compañeros de armas en un ambiente controlado pero de naturaleza sangrienta. Los combates no solían ser muy largos y las filas de las centurias iban rotando según avanzaba el combate.

Las centurias avanzaban comandadas por sus centuriones colocados en la primera fila, ladeados en el costado derecho. El signifer avanzaba en la primera fila, centrado en el despliegue dirigiendo la formación. El optio y el tessarius iban detrás golpeando a los posibles remolones. La formación compacta marchaba marcando el paso con el fin de conjuntarse y darse confianza mutua. El golpeteo de los pilum contra los escudos y los gritos de desafío pretendían asustar al enemigo, habitualmente acostumbrado a la lucha individual.

La centuria avanza en formación hasta unos 25 metros del enemigo, a una orden del centurión, la primera fila lanza sus pilum para detener o desorganizar al enemigo.

Se ordena empuñar los gladius. Se progresa en formación, a doble velocidad y se llega al contacto. Los legionarios aprovechan el desastre provocado por las jabalinas para golpear con sus escudos y lanzar estocadas por el lado derecho, antes de ponerse de nuevo en guardia detrás de sus escudos.

El combate del soldado romano se basa en protegerse del ataque del enemigo detrás de su scutum, empujarle o golpearle con su borde o con el umbo para a continuación lanzar una estocada o apuñalamiento, exponiendo una pequeña parte de su brazo derecho, para acabar hundiendo su gladius en el cuerpo de su contrincante. Cuando la primera fila desfallece, el centurión toca su silbato, la segunda fila lanza sus pilum (en el caso de no haberlo hecho antes) para hacer retroceder a la primera fila enemiga, mientras entre las hileras corre la primera fila que es sustituida por la segunda. Este carrusel continúa hasta el desenlace final de la batalla. Estos choques de pequeñas unidades hacían retroceder y avanzar las líneas en enfrentamientos cortos, seguidos por periodos de calma, hasta que uno de los dos bandos era victima del agotamiento, la aniquilación o el pánico.

Equipo y VESTIMENTA

La diferencia básica entre un legionario y un ciudadano corriente romano era su cinturón militar (cingulum) y sus botas o sandalias de cuero (caligae).

– El cingulum estaba decorado con placas de bronce de diferente ornamento según el poder económico del soldado. Cada uno era diferente o distintivo de su portador. Al final de la república se empezaron a colgar unas tiras de cuero en la parte frontal como protección de las ingles. El cingulum era la marca de identidad del soldado romano, si era licenciado con deshonor se le retiraba.

– Las caligae eran sandalias de cuero militares. Su suela llevaba unas 50 tachuelas metálicas. Flavio Josefo en su obra, Guerra de los Judíos, escribe que el sonido de las tachuelas en el suelo y el tintineante sonido de los adornos del cingulum, anunciaban la llegada de un legionario.

– La túnica solía ser de lino o lana. El color de esta prenda es fuente de discusión entre los historiadores. Se cree que los centuriones las usaban de lino blanco en los desfiles y que como prenda diaria la llevaban de lana roja. La tropa la usaría de color crudo.

– El casco romano se desarrolló a lo largo de los años. Empezando por los cascos tipo etrusco en los primeros tiempos de Roma, pasando por los montefortinos de bronce o hierro, que fueron los cascos tradicionales desde el siglo IV a.c. Les siguió el coolus, con grandes protecciones en las carrileras, nuca y cuello. Al final del siglo I a.C. los romanos copian el casco galo, dando lugar a los cascos galicos imperiales.

El imperial gálico tipo A se corresponde a la época de este estudio, pero seguramente compartió batallas con los montefortino y coolus en la época de las guerras contra los astures 29-19 a.C.).

Los cascos pesaban entre 2 y 2,5 kg., con 2 mm. de grosor y estaban acolchados en su interior. Los centuriones llevaban una cresta transversal para ser visibles por sus soldados desde la formación. Los optios la llevaban de forma longitudinal, ya que su puesto estaba a un lado de la formación.

– El pilum era la jabalina ordinaria del miles romano. Fue básicamente el mismo durante seis siglos. Estaba formado por un asta de madera 1,50 m. con una punta piramidal o de flecha de entre 40 y 90 cm. Pesaba unos 2 kg. Una versión pesada (con menor alcance pero mayor penetración) tenía una bola maciza de plomo a media altura. El pilum estaba diseñado para partirse o doblarse al impactar contra el escudo del enemigo por su propio peso. Con esto se conseguía que la lanza no pudiera reutilizarse por el enemigo e impedirle a éste el uso de su escudo, dejándole inerme.

Gladius significa espada. Era su arma más famosa.

Tenía su origen en la espada de las tribus íberas de Hispania que habían modificado la espada larga celta.

Se modifico como gladius hispaniensis con una hoja de unos 69 cm.de longitud por 4,5 cm. de anchura. Pesaba sobre 1,5 kg. El hispaniensis se uso hasta el año 20 a.C. pero convivió y fue sustituido por el gladius tipo Mainz /Fulham, con una longitud de 56 cm. y una anchura de hasta 8 cm. En esta época la espada se llevaba colgada del cinturón o suspendida de una correa en el lado derecho, en el caso de los legionarios y del lado izquierdo en el caso de los Aquilifer, Signifer, Optios, Centuriones y los Oficiales.

– El Pugio era un puñal o daga de origen hispano. Parecía una espada en miniatura de entre 20 y 35 cm., era transportada en una vaina metálica adornada y colgado en el cingulum.

 

– El Scutum o escudo era de forma oval y curvado hacia el interior. Variaba entre los 100 y los 130 cm. de longitud y tenia una anchura de unos 65 cm. Su peso era de unos 10 kg. Estaba fabricado con láminas de madera encoladas y forrado con cinco capas exteriores de tela o fieltro. Su borde era cubierto con cuero o latón y servia para golpear. El centro, llamado umbo, era de metal en esta época y protegía la mano izquierda del legionario que lo sujetaba por el interior. Las tropas auxiliares llevaban unos escudos más pequeños y anticuados que los legionarios, pero de un peso similar.

Los escudos estaban pintados con colores y adornos vivos.

 

– La Lorica Hamata era una cota de malla con refuerzos de anillas en los hombros.

Era la protección de los soldados romanos en este periodo y la más utilizada en la Historia romana. A pesar de la creencia popular, la Lorica Segmentata (de placas metálicas) fue introducida sobre el año 9 d.C., por lo que en las guerras astures nunca fue utilizada. La cota de malla estaba formada por unas 30.000 anillas de hierro, con un peso de hasta 15 kg. Se calcula que una lorica legionaria llevaba unas 230 horas de trabajo para su realización. Sobre el siglo I los mandos superiores se la solían poner encima de una prenda de lino prensado o cuero curtido acolchada, con unas tiras de cuero o lino (pteruges) para proteger los brazos y las pantorrillas. Los legionarios la llevaban encima de un chaleco de cuero más simple llamado subarmalis.

– Las Grebas eran utilizadas por los centuriones de forma habitual (en la pierna izquierda), como una reminiscencia del origen hoplita de las legiones romanas. A finales del siglo I d.c. fueron usadas también por los mandos inferiores, pero se cree que de manera puntual.

– La artillería legionaria era de diseño griego o macedonio, era usada en los asedios o en el campo de batalla y funcionaba por un sistema de torsión. Existían tres tipos. de piezas:

La balista era una gran ballesta de unos 2 metros de altura que lanzaba piedras del tamaño de una manzana hasta unos 180 metros. Otras más grandes, para asedios, podían lanzar piedras de 25 kg. a unos 400 metros.

 El Onagro era una catapulta con una especie de honda colocada detrás. Lanzaba piedras de 50 kg. a unos 400 metros. Fue introducido a partir del siglo I d.c.

El escorpión era similar a una balista, pero disparaba dardos-flecha de unos 70 cm. a unos 300 metros de distancia. Estos dardos, de forma piramidal, podían atravesar los escudos, armaduras y a los hombres de parte a parte sin ningún problema. Era transportado sobre un carro tirado por mulas.

Cada legión tenía una dotación de 10 balistas y 59 escorpiones. Es decir una balista por cohorte y un escorpión por centuria. Las tropas auxiliares no disponían de artillería.

Recompensas y castigos

La mayor condecoración romana era la Corona Cívica con hojas de roble, concedida a cualquier rango por salvar la vida a un camarada en combate. Otras condecoraciones al valor de rango inferior eran los torques, las pharalae (placas de metal que se colgaban del arnés), las armillae (pulseras o brazaletes), los premios en metálico y los ascensos. Las coronas, lanzas y banderas solo se concedían a partir del rango de centurión.

La disciplina legionaria era dura. La cobardía en combate o dormirse en una guardia eran castigadas con el fustuarium (azotamiento hasta la muerte por parte de sus propios camaradas), con una paliza o la degradación según la gravedad de la falta cometida. Si toda la unidad cometía una falta grave en acto de servicio podía ser castigada con la decimacion (se ejecutaba a uno de cada 10 hombres). Otras faltas menores eran castigadas con una dieta temporal a base de la odiada cebada, desfilar cargados de peso o retirarles su cinturón militar, cingulum (el símbolo de su identidad legionaria).

Pequeña reseña sobre la Legio V Alavdae

La Legio V ALAUDAE (ALONDRA) fué reclutada por Cesar en el año 52 a.C. en las Galias. Primera legión con personal no itálico. Lucha con Marco Antonio desde el año 40 al 31 a.C. El emblema del elefante fue ganado en Tapso (46 a.c.) contra los elefantes de guerra de Pompeyo (al mando de Escipion). Entre el 69 y el 70 d.c. la V Alaudae es enviada a Castra Vetera (Xanten), junto a las legiones XVI y XV, para sofocar la revuelta de los Bátavos (una tribu asentada a lo largo del Rin, liderada por Julio Civiles, un ciudadano romano). La V y la XV Primigenia fueron cercadas en el campamento de Castra Vetera y se pasaron al bando de Civiles.

Las Legiones I Germánica y XVI Gallica también se rindieron.

Finalmente la revuelta es controlada por otras legiones enviadas a la zona y como castigo la XV fue disuelta, aunque la Alaudae fue perdonada, sólo para ser aniquilada por los Dacios unos años después, terminando aquí su historia.

Auxiliares en el ejercito romano

En la época de Julio César el ejercito romano estaba formado por Legiones de ciudadanos romanos y por auxilia que no constituían un brazo regular del ejercito.

Con Augusto, las unidades auxiliares se integraron en las tropas romanas de forma permanente con un reclutamiento anual fijo y a la manera romana.

Existían cuatro tipos de unidades de auxiliares: las cohortes de infantería recibían el nombre de su tribu o nacionalidad, las cohortes de caballería recibían el nombre de su oficial al mando, las Alae que eran unidades de caballería ligera formadas por unos 1.000 hombres y finalmente la Cohors Equitata, una unidad mixta de infantería y caballería. Cada legión romana disponía de una fuerza auxiliar de su mismo tamaño en campaña.

Después de la conquista del norte peninsular las tribus astures, que comprendían la zona de Asturias, León y Zamora, fueron reclutadas como tropas auxiliares que servían siempre fuera de sus regiones. Se tienen noticias de 5 alae, 7 cohortes, 3 cohortes astur-galaicas y una unidad de auxilia irregulares (los symmachiarii astures que sirvieron en Dacia).

La Alae I Hispanorum Asturum sirvió en la muralla de Adriano en Britania, en la zona de Condercum (Benwell).

La Alae II Asturum fue destinada, al lado de la anterior, a Cilurnum y a la actual Chesters.

La Alae I Asturum custodiaba el curso medio del Danubio, en Rumania, desde Galtz Hevitz.

La Alae III Asturum fue destinada a África, a la zona de Volúbilis, en Marruecos, con destacamentos en Thamusida, en la frontera con el desierto.

La Alae IV Asturum fue enviada a Chalons (Francia) y sobre el año 100 pasó a Britania.

La Cohors I Asturum se movió por Germania, los Alpes austriacos y las Panonias (zonas de Yugoslavia).

La Cohors I Asturum Equitata estuvo en Mainz, Germania, para más tarde ser enviada al centro del muro Adriano en Britania.

La Cohors II Asturum Equitata Pia Fidelis tenía su base en la actual Colonia, en Germania, para ser enviada a Britania en el año 105, a la zona del País de Gales y más tarde a Greatchesters. En el siglo III se la traslada a Egipto.

La Cohors III Asturum Equitata Civium Romanorum fue acuartelada en el actual Marruecos (en Tabernae) y más tarde en Tarifa (colonia Julia Transducta).

La Cohors IV Asturum sirvio en la Germania inferior en tiempos de Domiciano.

La Cohors V Asturum, conocida por su signifer Pintaius, se movió por la zona de la actual Bonn y más tarde formo la guarnición del paso de San Bernardo, donde fue aniquilada por la sublevación de los Bátavos, en el siglo II.

La Cohors VI Asturum combatió en Germania, en el periodo de Vespasiano.

La Cohors II Asturum et Gallaecorum Equitata (formada por galaicos y astures) fue reclutada en el periodo de Augusto, poco después de la conquista y sirvió en la Panonia (Hungría).

Los historiadores hablan de otras dos posibles cohortes de caballería mixtas astur-galaicas en la legio III en Túnez y la legio IV en Mainz.

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